I.- El vaso de las tempestades
Podría aducir innumerables textos de egregios escritores para probar que la frase "vaso de agua" se ha venido usando, desde por lo menos el siglo XIII, hasta nuestros días. Podría asimismo traer a cuento la opinión de autoridades desde Covarrubias (1539-1713) hasta la más reciente edición del DRAE que la dictaminan correcta. No lo hago porque me parece ridículo andar en busca de pruebas para mostrar una verdad tan palmaria. Sería tanto, creo, como sostener que son necesarios sendos análisis espectroscópicos para dejar bien sentado que el carbón es negro, o que es blanca la nieve. Además, los que aceptan que es correcta no necesitan pruebas; y los que la consideran incorrecta se atrincheran en "argumentos" cómo este: "Decir 'vaso de agua' es un disparate, pues los vasos no están hechos de agua: lo correcto es 'vaso con agua'... Y aunque otra cosa dijeren la Academia, el papa o el Espíritu Santo", 'vaso con agua' es y será lo correcto por los siglos de los siglos".
Por todo ello, me limitaré a exponer algunas observaciones que considero ¡vaya presunción! novedosas.
Por principio de cuentas he de aseverar que tienen razón los que sostienen que la frase "vaso de agua" quiere decir que el vaso está hecho de agua. Pero PRECISAMENTE por eso (no A PESAR de eso) es correcta. Más aún: PRECISAMENTE por eso (no A PESAR de eso) resulta más apropiada que "vaso con agua". (¡Qué magnífico autogol se anotaron, señores "conagüistas"!).
En efecto, "vaso" se refiere aquí, por metonimia, no al recipiente sino a su contenido, esto es, a la CANTIDAD DE AGUA NECESARIA PARA LLENARLO; para llenarlo por completo (séame permitido el pleonasmo), no, digamos, hasta la mitad o hasta la cuarta parte (séanme permitidas las antilogías), etc., pues entonces sería medio vaso o un cuarto de vaso, etc.
Por el contrario, "vaso con agua" no especifica la cantidad. En consecuencia, si alguien pide un vaso con agua, se expone a que un bromista le dé un vaso con unas cuantas gotas de agua, o, incluso, simplemente humedecido. Y el solicitante no se podrá quejar -justificadamente, se entiende- puesto que su petición fue satisfecha.
Muy probable es que un "conagüista" típico pretenda defender su postura con esta o parecida réplica: "Cuando en un restaurante pido un vaso con agua, el mesero siempre me trae un vaso lleno, porque se sobrentiende que lo que deseo es la CANTIDAD DE AGUA NECESARIA PARA LLENARLO".
No lo dudo, pues un mesero no se va a arriesgar a jugarles bromas a los clientes. Mas no estoy tan seguro de que otros interlocutores sean tan circunspectos como él.
De lo que sí estoy seguro es de que en este punto los "vasoconagüistas" asestan -se asestan- el segundo autogol del partido.
En efecto, dado que las frases "vaso con agua" y "vaso de agua" son idénticas a "CANTIDAD DE AGUA NECESARIA PARA LLENARLO, se infiere que son idénticas entre sí. En consecuencia, la réplica del "conagüista" típico, puede expresarse en estos o parecidos términos: "La forma correcta es 'vaso con agua', siempre y cuando se sobrentienda que significa... 'vaso de agua'".
¡Silbatazo final!
II.- Charadas
1.- Con el PRIMERA-SEGUNDA
nace el día cada día;
la TERCERA es un rey mítico
de Troya, la de la Ilíada.
Y el TOTAL sobre las olas
vuela: es un ave marina.
2.- La flor de SEGUNDA tiene
gran relevancia en heráldica;
una TERCERA-PRIMERA
sirve de abrigo en la cama.
Y del TOTAL piensan muchos
que encierra virtudes mágicas.
RESPUESTAS
1.- Albatros. 2.- Talismán.
Próxima entrega: Un vaso de copretérito. Segunda parte.
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